domingo, 13 de septiembre de 2009

-Timothy & Lewis "En busca de una estrella".-

Primera parte: El sueño

Hubo una ocasión en la que Lewis se quedó prendado por la hija del Pastor, Hollie, y no tenía otra cosa en la cabeza que poder pasear con ella. Pero, Lewis para si corta edad, tan solo 6 años, sabía que el pastor era un hombre respetable y sabio y que necesitaría impresionarlo con algo grandioso para que le dejase pasear con su hija.

Ese Domingo, durante el sermón del Pastor, Lewis estuvo especialmente atento para conocer algo que le fascinase. El Pastor habló acerca de la creación del universo y de cómo Dios había creado el Sol y las estrellas.
-¡Ya está! Le conseguiré una estrella.-se dijo Lewis.-Eso sí que le sorprenderá.-

El joven Lewis planeó, según los conocimientos que tenía acerca del espacio, que conseguiría llegar a la luna para esa misma tarde. Pronto se dio cuenta de que para tan arriesgada misión necesitaría de la ayuda de su hermano Timothy, dos años menor que él. Y así, los dos hermanos empezaron los preparativos del viaje:

Cogieron el triciclo de Lewis y le ataron un carrito de color rojo donde pegaron pegatinas de rayos para poder coger más velocidad espacial.

Entonces Timothy, que era de los dos el más avispado, se dio cuenta del primer obstáculo que se encontrarían al llegar a la luna:
-El abuelo me dijo que en el espacio por el díxido de carbono la cabeza te puede explotar como un globo de agua.-
-Es cierto.- le respondió Lewis.- A mí también me lo dijo por eso ya tengo un buen equipo de cosmonauta para los dos.
-¿El qué?- preguntó intrigado Timothy
-Nos pondremos unos tapones de masa de maíz en los oídos para que el díxido no entre.
-¿Y que haremos con la gravedad?-preguntó Timothy todavía más intrigado.
-No te preocupes llevo el tirachinas por si aparece.-

Y es que los dos hermanos habían pensado en todo. Para poder atraer a las estrellas cogieron un muñeco de trapo, que se llamaba Oscar. Ya que, días antes, habían escuchado a su padre decir que las estrellas de Hollywood tan solo buscaban el Oscar. Y las estrellas son iguales en todas partes.

Y así, fijaron la fecha del lanzamiento espacial para después de la merienda. Tras comerse dos sendos bocatas de anchoas y coger un bote de mantequilla de cacahuete para poder sobrevivir en el espacio, montaron todos los bártulos en el carrito rojo y Lewis al mando del triciclo espacial empezó a pedalear hacia la luna mientras Timothy empezaba a comerse la mantequilla de cacahuete en el carrito.

Pasaron la iglesia y el ultramarinos y Lewis estaba seguro de que no les quedaba mas que la mitad del camino hacia la luna. Tan solo les faltaba conseguir la suficiente altura para llegar hasta el lugar donde nacían las estrellas.

De repente, a unos metros de años luz, en el arcén de la carretera, Lewis vio algo que le hizo ponerse alerta.

-¡Timothy! Rápido coge mi tirachinas.-
-¿Qué pasa?-
-Allí delante. Es una nave enemiga, dispárale.-
-No pienso dispararle. No es más que el viejo perro de los Wilson. Chispas.-
-Es cierto. Me he confundido a causa del díxido de carbono. Ponte los tapones antes de que nos explote la cabeza.-
-¿Podemos llevárnoslo con nosotros?-
-Está bien. Podrá defendernos de los alienígenas.-

Y así es como un nuevo tripulante se unió a esta arriesgada misión, dirección a la luna, para conseguir una estrella.

2 comentarios:

David Brown dijo...

Cuando coloques las tres partes recolocalas de nuevo. Deja la primera parte delante de las otras para que la gente cuando entre en el blog no empieze tu historia por el final. Solo es un consejo, nada más. Por cierto, un texto magnífico y muy bien recitado en Verne. Le diste vida y lo viviste. Me gustó. Escribe más de este tipo.

Alfonso dijo...

Me gusto mucho el recital del man in ,he hablado con mi madre, que os parecería hacer lo mismo en el hotel NH?? Me ha dicho que se puede estudiar y es un sitio más apartado del ruido la calle, lo tenemos que hablar... Por cierto todos muy majos jejéje siento no haber podido ir a la cena pero mis pequeñajas me reclamaban, otro dia que hagáis otra me apunto, pero avisarme!


El de la casa al lado del man in the moon, alfonso :-)